De movida, le bajó que “yo como carne roja, carne blanca y carne de humano”, he’i. Pero eso sí, aclaró que “pescado no como”, para aquellos que tenían alguna duda de su preferencia.
En cuanto a su cuerpo, que de hecho lo exhibió luciendo un pronunciado escote como nunca antes, he’i entre risas que “nunca fui delantera y ahora tengo… sé meter goles”. La propia expelotera reconoció que era algo que quería y ni bien colgó los botines se fue al quirófano a hacerse unos cuantos retoques.
Contó que “siempre me quería mostrar”, reconociendo que le gusta estar en exhibición. “Cuando era chica luego usaba pollerita corta”, confesó entre risas. Eso sí, cuando le metían el dedo ahí atrás, en pleno encuentro, eso le ponía re mal. “No me gustaba, me ponía mal. Me molestaba que me toquen. Pero después con el correr de los años ya aprendí todas las mañas (…) porque en la cancha grande y en la cancha chica, todo vale”, le bajó. ¡Híjole!
Recordó que cuando debutó como “profesional” ganaba un 600 mil’i de salario y que siempre fue una persona que quiere trabajar para ganar dinero… “¿quien no quiere para su dinero?”, he’i.

