En el pasado Super Bowl, que se dio a la semana siguiente que ella apareciera desnuda, Kayne llamó la atención al pronunciarse con su discurso antisemita, que hizo que el rollo lo cañeen. Es más, además de críticas soportó pérdidas económicas. Esto no es nuevo porque, en su momento, él ya había dicho que simpatizaba con la ideología nazi, según publican medios yanquis.
En el Super Bowl, Kayne lanzó camisetas con una esvástica dibujada. Esto le significó que su agencia de representación lo abandonara. Según el Daily Mail y Page Six, Bianca también reaccionó a la conducta errática de su marido, que la hartó y solicitó el divorcio. Los medios reportan que ya están separados y se comunican a través de abogados.

