Con un nivel tóxico “alert”, el fulano emprendió un viaje de unos mil kilómetros en yanquilandia hasta llegar a la ciudad de Bensalem, en Pensilvania. Allí, ubicó la casa en cuestión y le prendió fuego. Esta acción dejó seis personas heridas y causó la muerte de dos perros.
Las autoridades identificaron al joven como oriundo de Michigan, luego que cámaras de seguridad captaron el vehículo del sospechoso huyendo mientras el fuego consumía la casa.
Los servicios de emergencia llegaron al lugar tras recibir un reporte de incendio en una vivienda. Al llegar, encontraron a seis adultos que habían logrado evacuar la casa, algunos de ellos saltando desde ventanas del segundo piso para escapar de las llamas.
Ahora, el sospechoso enfrenta cargos por intento de homicidio, incendio provocado y otros delitos.

