“Es preocupante cuando alguien te persigue de manera obsesiva, creando perfiles falsos, atacando tus proyectos, difundiendo mentiras o simplemente manteniéndote en su mente las 24 horas del día. Ese nivel de hostigamiento no es normal, y mucho menos sano. Que alguien se enfoque tanto en dañar a otra persona habla más de sus propios vacíos que de la persona a la que intentan perjudicar”, contó “Lari”.
Dijo que “la crítica es una cosa, pero cuando se vuelve constante, anónima y malintencionada, deja de ser una opinión y se convierte en una obsesión peligrosa. Es importante tomar conciencia sobre este tipo de conductas, porque el hostigamiento y la persecución no deberían ser parte de la vida de nadie. Vivir en paz debería ser el objetivo de todos”.


