Según contó el karai, la mujer en algunos momentos hasta se pone a aullar, más allá que ella dice que es un dragón, y no reconoce a los hijos. De todos modos, para muchos, antes que una cuestión de posesión tendría más bien relación con algún problema de salud mental.
Al respecto, el hombre he’i que cuando se casó con la mujer sabía que ella estaba con algunos trastornos pero que esto va más allá. He’i que ella le aseguró el demonio entró a su cuerpo y ella está poseída. “Ella dice que le dieron de comer el mal”, comentó él.
La pareja lleva junta 4 años y tienen un chiquito de 3. Supuestamente, vendría presentando comportamientos extraños desde hace una década, pero se intensificaron en los últimos meses.

