Los primeros datos policiales refieren que el finado, un hombre de solo 34 años de vida, presentaba unas heridas de consideración en la cabeza que no se pudo precisar exactamente con qué tipo de arma se produjo, es decir, su fueron golpes con algún mazo o cuchillazos.
Pero eso no es todo: en el torso, donde le quitaron la ropa, se encontraban marcas de quemaduras, que en una posterior autopsia se revelará si se las hicieron una vez que perdió la vida, como intentando ocultar el cadáver, o fueron hechas en vida como una despiadada tortura.
Dos personas que se desplazaban a bordo de un vehículo habrían abandonado el cuerpo en horas de la madrugada, conforme a los datos preliminares que se manejan. El finado tiene antecedentes por reducción.

