Salir de acá para llegar allá, estando un montón de horas sentada y, encima, chuparse de nuevo esperas interminables en las famosas “conexiones” hicieron que los pies por poco no pidan socorro. Sin embargo, más allá de eso, como siempre se la vio espléndida en su vuelta al laburo.
“Esto pasa cuando volaste: De Taipei a Estambul 12 horas. Escala: 3 horas. De Estambul a Panamá 14 horas con parada técnica de 90 minutos en Bogotá. Escala: 3 horas. De Panamá a Asunción 6 horas. Total: 36 horas”, fue lo que escribió la presentadora en sus redes dejando en claro lo agotador que es hacer estas cuentas que no siempre cierran.

