La organización Distributed Denial of Secrets, que es una especie de Wikileaks, fue la que divulgó estos documentos a través de distintos medios de prensa como Diario de las Américas o el periódico Clarín de la Argentina.
En estos papeles se puede leer el trato entre el ex embajador yanqui en nuestro país y el entonces presidente, Marito.
Ostfield defendía a ciegas al “aliado” de la Embajada y del Gobierno de Estados Unidos de entonces al punto que se presentó como algo "normal" la exponencial ganancia que tuvieron las empresas de Abdo Benítez en plena pandemia, cuando la Salud debía ser prioridad.
Antes que "oler" corrupción, algo que con otros sí hacía, trató todo como una persecución de parte de los medios vinculados al cartismo.
El ex embajador, que a la hora de acusar no presentaba pruebas sino que establecía la base de sus dichos como una "percepción", dijo, según consta en el informe, que las informaciones que revelaban el "tufo" que había en torno al enriquecimiento de Abdo eran publicaciones hechas por medios cartistas que "perseguían" a su aliado y, para ponerse en papel de víctima, he'i que también lo atacaban a él y al gobierno yanqui.
"Es dueño de canales de televisión, radios y diarios donde atacan a sus adversarios políticos y, especialmente, al gobierno de USA y a este embajador. En estos medios hace unas semanas empezaron una campaña fuerte en contra de nuestro aliado, el expresidente Abdo, sobre supuesta venta de asfalto durante su gobierno. Al respecto, aclaro que todas las ventas de la empresa del señor Abdo fueron a empresas privadas y no al gobierno”, señala el informe.
Ostfield no contó que esta información fue divulgada por la Contraloría General de la República, que detalla cómo las empresas del expresidente experimentaron su mayor prosperidad en plena crisis sanitaria.
Datos de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) revelan que Aldia S. A., una de las empresas de Abdo, pasó de declarar utilidades por G. 1.492 millones en 2014 a registrar ingresos brutos de G. 408.082 millones y utilidades de G. 92.647 millones en 2021.
De esta denuncia se hicieron eco, incluso, medios no afines al cartismo. Pese a la veracidad de tal situación, para Ostfield era solo un "ataque" hacia su "aliado".

