Esta hermosa escultura no solo rinde culto a la fe católica sino que regala a las personas que asisten la posibilidad de observar el gran trabajo realizado por el artista Andrés Villalba de San Cosme y Damián, quien es todo un capo a la hora de darle forma a la arena con un lujo de detalles únicos.
El Cristo crucificado fue realizado básicamente con una cuchara, arena, agua y, obviamente, una gran capacidad y un enorme talento de su creador.


