“No necesito la aprobación de nadie para ser quien soy. Y para quienes me juzgan con etiquetas -sea de bandida, prostituta o lo que quieren inventar- quiero decirles algo claro: eso no define a una persona, no como ser humano ni como profesional”, tiró la cuerona.
Luego, para quienes dicen que no puede opinar como periodista, porque no lo es, salió a aclarar, para quienes la siguen, que está estudiando la carrera y ya debía haber terminado, pero por la pandemia, se demoró.
En ese sentido, aseguró que “insertar rumores falsos en las noticias no es ética periodística. La ética del periodista parte de informar con verdad verificando, no de disfrazar chismes de noticia ni llenar titulares vacíos”.

