Según comentó la dueña de casa, cuando abrió el portón para que salga una enfermera que se fue a realizar un trabajo, en no más de cinco segundos, dos de las personas que estaban dentro de un auto estacionado frente a la casa se bajaron del mismo e invadieron el domicilio. Al toque, les encañonaron a la mujer y a la profesional de blanco.
A partir de allí, sarandearon a la mujer, quien quiso proteger a los dos hijos que tiene, quienes finalmente fueron bajados a la fuerza del segundo piso donde tenían las habitaciones. Todos quienes se encontraban adentro fueron tomados de rehenes por estos delincuentes durante 4 a 5 minutos que fue lo que duró el robo.
Según los datos preliminares, los asaltantes se llevaron dinero en efectivo, unos G. 4 millones. La dueña dijo que “eran muchachitos chetitos”. Los investigadores analizan las cámaras de seguridad para recabar más datos, como el número de chapa.

