El presunto autor actuó solo y se suicidó en el baño, según la Policía, que de momento no quiso especular sobre el móvil del crimen. El joven, un austriaco de 21 años oriundo de la región, utilizó un rifle y una pistola que poseía legalmente. Estuvo escolarizado en ese centro durante la secundaria, pero no terminó el plan de estudios.
Las autoridades acordonaron la zona y evacuaron a los alumnos rápidamente. Los tiroteos son mucho menos frecuentes en Europa que en Estados Unidos, pero en los últimos años varias escuelas y universidades fueron golpeadas por balaceras mortales, que no fueron calificadas por las autoridades como actos de “terrorismo”.

