Un hombre que iba con su familia en un vehículo percibió, en un momento dado, un olor que venía de un costado del camino. Era tan intenso como desagradable. Sabía que no podían ser buenas noticias. Por eso, paró la marcha y bajó del vehículo para empezar a seguir el rastro. Esto pasó en una colonia de Alto Paraná.
Fue así que llegó a un costado del camino, en una suerte de barranco que se formó. Allí se dio cuenta de lo que pasó y entendió todo: el cuerpo semienterrado de una mujer era el causante de ese hedor que invadía la zona.
Fue así que llegaron los uniformados para indagar y, gracias a una cicatriz que el hijo supo reconocer, pudieron determinar que el cuerpo pertenecía a su mamá, una mujer de poco más de 40 años. La causa de muerte es algo que se debe investigar porque a simple vista no se pueden dar más detalles debido al avanzado estado de descomposición en el que se encuentra.

