El reporte policial indica que el hombre había llamado al 911 para comunicar de la muerte de la mujer. Al llegar los uniformados, les dijo que falleció de manera súbita. Pero, al ver el cuerpo, se notaban lesiones en la cabeza y las extremidades. Ahí, aseguró que la mujer se habría caído de la cama, contradiciendo el hallazgo del cuerpo sobre la cama.
Las dudas empezaron a sumarse atendiendo a que la mujer tenía 88 años y el hijo 54. Haciendo averiguaciones, se supo que el hombre tiene antecedentes por falta del deber alimentario. Los vecinos manifestaron que sería una persona violenta que ya habría protagonizado eventos de violencia familiar, por lo que decidieron ponerlo bajo custodia.
En ese momento, el sujeto se resistió y debió ser sometido por los efectivos policiales. El mismo negó que haya cometido crimen alguno y aseguró que, cuando se levantó de madrugada para ir al baño, se dio cuenta que su mamá estaba en el piso. Aseguró que tenía problemas cardiacos y Alzheimer.

