“El viernes le tuve que echar a tres piquillos de la plaza”, contó José. Dijo que estaban ya otra vez frente a su casa, en la plaza, bajándole bebidas espirituosas y alterando la paz pública.
El conductor he'i que les pidió bien, a las buenas, que se vayan. Le respondieron que sí, pero el pacto de caballeros no se cumplió. Entonces, José se armó de coraje, agarró su 9mm con balines de goma ha oho chupekuéra.
“Cómprense su pistola de balín de gomas”, fue la sugerencia que tiró José en su programa, como método para espantar a chespis y borrachines.

