En España informaron que la colaboración de la policía paraguaya fue muy importante para que puedan desarticular la banda que estaba integrada por 11 asaltantes, presumiblemente todos paraguayos. Usaban el guaraní, apodos y palabras claves que ni gua'uhápe los españoles iban a descifrar. El líder de la banda, por ejemplo, se identifica como "Loiro" (De uso común en las fronteras rapais para decir "rubio").
Desde España informaron que, gracias a la colaboración de la policía paraguaya, lograron identificar a todos los integrantes para desarticular la banda. Estos sacaban información a ex empleadas domésticas de las casas que fueron asaltadas. Se desconoce si algunas de ellas fueron imputadas.
Los asaltantes paraguayos actuaban con violencia, una vez que lograban acceder a las casas. Para pasar desapercibidos, se disfrazaban de deliveris y también de albañiles. Una vez adentro maniataban a sus víctimas y les pelaban.
Hasta el momento, con pruebas, les atribuyen tres asaltos violentos, pero pudieron haber participado en muchos otros robos más. Del último asalto llevaron 48 mil euros, monto que fue recuperado en su totalidad por la policía española.

