La fiscal Fátima Girala intervino en el caso y decidió imputar al hombre por abuso sexual en niños y a la madre por maltrato de niños y adolescentes, ya que esta sitú empeoró el trauma psicológico de la niña. Ordenó que tanto el padrastro como la madre queden presos.
Según la denuncia de la menor, el desgraciado aprovechaba las ausencias de la madre para torturar a la niña, pues la mujer hacía constantes viajes. Incluso la dejaba sin comida, y la amenazaba con matar a su hermano si esta contaba algo.

