En medio de su recorrido hicieron una parada para recargar energías con un almuerzo mbarete. Eligieron en la carta el menú que tenía carne, pero jamás se imaginaron que esa carne era de una vaca que en cualquier momento podía salir corriendo de la mesa.
Ña Melissa eligió un platillo con carne, pero al llegar a su mesa el menú, la vaquita todavía decía: "Muuuuu".
“Yo solo quería comer carne bien hecha y me llegó la vaca en versión oikove todavía. ¿Se come o no esto?”, escribió la esposa de “La Joya” quien ya se sabe algunas palabras en guaraní por la pinta. ¡Guácala! ¡Mirá lo que le llegó para comer!


