Fue encontrado desnudo, con heridas y picaduras, a 14 kilómetros de la estancia donde trabajaba. Don Eduardo Romero Chávez es trabajador de una estancia. Desapareció el domingo 21 de septiembre después de hablar por última vez con sus hijos al mediodía.
Esa tarde, después de despedirse de sus hijos, en vez de regresar a la estancia Sol Naciente, en Colonia Cerrito, se adentró en el bosque y terminó completamente perdido. Su celular se apagó y ya no pudieron localizarlo.
La familia denunció su desaparición al día siguiente y comenzó un operativo de búsqueda con policías, bomberos, vecinos y drones. Finalmente, el finde, sus hijos y los rescatistas lo encontraron a orillas de un río.
Estaba sentado junto a una naciente, de donde bebía agua. Estaba cubierto de barro y sin ropa, pero consciente. Upéi relató que logró sobrevivir gracias a hojas y frutos del monte.
Upéi sorprendió lo que contó. Dijo que todo este tiempo le acompañó un “amigo misterioso”. Incluso afirmó que con él apagó un incendio ocurrido el miércoles en la zona.
“Mi amigo le tenía miedo al fuego y yo le ayudé a apagar”, contó a su hermana Gloria, quien admitió estar sorprendida y con dudas sobre el relato. Algunos vecinos insinuaron que podría tratarse del mítico Pombero.
Los rescatistas avei mencionaron que encontraron una pequeña casita hecha de ramas en el sitio donde se refugió. Para la familia, su hallazgo con vida fue un milagro: “Yo ya había perdido la esperanza de encontrarlo vivo”, confesó su hermana. A pesar de que aún dice frases incoherentes, los médicos aseguran que don Eduardo está fuera de peligro.

