El herrero Ricardo Uldera armó una parrilla con diseño de revólver. Su humo le sale por el caño de "disparo" y le bautizó como "Parilla antienvidiosos". Arrasó voi jeýma upéi, recordando al caso cuando una doña denunció a sus vecinos por el olor del asado.
El inventor he'i que ya está vendiendo como pan caliente su parrilla que está diseñado como para que apuntes a tu vecino y lances el humo con olor a asado hacia donde quieras.

