Según el acta de denuncia, la chica salió para ir a la despensa y después no volvió más. Sus papás realizaron la denuncia correspondiente a la policía.
Un rato después, fue encontrada en una calle vecinal del Kilómetro 13, más o menos cerca nomás de su casa. Estaba inconsciente, golpeada y sus ropas ky’ákue y con signos de haber sido drogada.
Apurope fue llevada hasta el Hospital Distrital de Minga Guazú. Una vez upépe y tras recibir atención médica, comentó que fue sorprendida por tres desconocidos que le metieron a la fuerza en un auto. Upéi ya no recuerda nada.
Los arrieros; la habrían drogado y sometido a violencia antes de abandonarla en el lugar. El caso ya está siendo investigado por el fiscal Luis Fernando Escobar, quien, como primera medida, ordenó la realización de estudios laboratoriales para confirmar si la menor fue drogada y abusada sexualmente.
La adolescente presentaba escoriaciones y lesiones en varias partes del cuerpo, lo que refuerza la hipótesis de que sufrió violencia física. Al mismo tiempo, los intervinientes ya trabajan en la recolección de imágenes de cámaras de seguridad de la zona para identificar a los autores del aberrante hecho.

