La niña quedó con moretones en su cara, brazo y demás partes de su cuerpito. La fiscal Laura Fernández pudo comprobar el hecho y pidió que el infeliz se mantenga preso.
Se comprobó que cuando ojapo el brutal ataque estaba tuichaite ka’ure y testigos avei lo sostuvieron, por lo que se pudo sostener la imputación. La niña ya recibe asistencia médica y psicológica. Según versiones no era la primera vez que la atacaba upéichaite, pero nunca se denunció.

