"La experiencia me inspiró a decir eso. Una aprende que cuando alguien te quiere de verdad, te muestra, no te esconde", he'i de entrada. "Hay demasiados tipos que juegan a doble punta. La fidelidad se volvió moda temporal y la sinceridad casi un lujo", reafirmó.
"A mí ya me escondieron, ahí me di cuenta de que algo no estaba bien. Cuando te ocultan, es porque hay otra historia detrás. Lo primero que hago cuando noto que me mienten es: Sonrío, observo… y me alejo. No doy segundas oportunidades a la deslealtad", sostuvo.

"Lo que busco en una relación es transparencia, conexión y paz. El drama ya no me atrae. Te das cuenta de que alguien te quiere en serio cuando no tiene miedo de mostrarte, de presentarte y de incluirte en su vida real, no solo en sus ratos libres. Los hombres que mantienen relaciones secretas no están listos para una mujer entera. Quieren el gusto, no el compromiso", expresó.
Además, se animó también a hablar de sus congéneres que reciben a esa clase de hombres y dijo: "Cada mujer elige su historia, pero a mí no me interesa compartir lo que no se entrega completo".

Sobre si cree todavía en el amor verdadero, la hermosa cuerona fue muy concreta y dijo: "Sí, pero cuesta más encontrarlo porque muchos buscan compañía, no amor. Un hombre que realmente ama debería comportarse con coherencia: si dice que te ama, que lo demuestre. Las palabras sin hechos son humo. Las mujeres tienen que confiar en su intuición. Si algo huele raro, casi siempre hay fuego detrás del humo. En cuanto a los infieles, no deberían subestimar la inteligencia femenina. Siempre nos damos cuenta, aunque no digamos nada", he'i.
"Sobre mis experiencias sentimentales aprendí a no rogar amor, a poner límites y a valorar mi paz más que cualquier promesa. Una puede recuperarse de una decepción con amor propio. No hay terapia más efectiva que mirarte al espejo y recordarte quién sos", finalizó.

