Como no es la primera vez que se ven cosas como estas en el río, los pescadores estiraron la bolsa y pillaron que adentro había ni más ni menos que un cuerpo. Rápidamente llamaron a las autoridades que en un flá llegaron hasta el lugar. Cuando empezaron a observar al finado, se dieron cuenta que tenía un balazo en la cabeza.
Haciendo algunas averiguaciones, a partir de unos tatuajes que tenía, comenzaron a sospechar que, posiblemente podría tratarse de un sicario que se cree estuvo metido en el asesinato de un militar que se dio días atrás en las inmediaciones de la Facultad de Derecho UNA, en el barrio Trinidad de Asunción.
Desde la Base Naval ubicada en Puerto Irala fue donde se confirmó la información. Se está analizando la identidad. De momento se sabe que no existe denuncia alguna en nuestro país por desaparición con sus características. Se presume que es un joven de unos 30 años más o menos y que llevaría dos meses sin vida.

