Pero ojo hina, esto no es para cualquiera, es para los que ya se pasaron de largo con el sándwich de empanada, la tortilla y el lomito de madrugada.
El Dr. Rodrigo Rodríguez, especialista en el tema, explicó que no cualquier gordito es candidato para esta cirugía “el peso también depende de la estatura, no es lo mismo una persona de 100 kilos con una estatura de 1,90 que en otra de 1,50 con el mismo peso. La cirugía consiste básicamente en achicar el estómago”, he’i.
Pero no esperen magia tipo Harry Potter, ya que si después de operarte seguís bajandole una trincha de pan con tete, el peso vuelve, pero la plata de la cirugía ni san Cayetano lo recupera.
La obesidad, según el profesional, mata el delicioso
“En los hombres, tanta grasa alrededor del bajo vientre evita que el flujo de sangre llegue al pene y el mismo no pueda tener una erección”, dijo. He’ise que el “amiguito” queda ahí, apagado, sin batería, sin señal, sin ganas. Y para colmo, muchos ya ni pueden verlo porque la panza se convirtió en una muralla china.
Mientras que para las doñas, la cosa tampoco está fácil ya que hay “menos deseo, poca lubricación, incomodidad para moverse y mucha inseguridad” contó.
Por eso, ndaje muchos llegan a la bariátrica no solo para bajar kilos, sino para revivir la pasión. Porque al bajar de peso, vuelve la energía, vuelve la autoestima y, sobre todo, vuelve el “funcionamiento general del sistema” y ahí sí el pajarito canta de nuevo y se levanta a horario.
Son varios los factores para la obesidad explicó el profesional “genética, estrés, malos hábitos alimenticios, diabetes, tiroides y demás problemas de salud. En mujeres, el desbalance hormonal es uno de los factores. En hombres, el alcohol es el responsable número uno de las panzas”, dijo el médico.

