“Al dueño del Bora gris estacionado en la puerta: tu mujer está afuera y dice que si no salís ya...entra ella a buscarte”, he’i el cartel acompañado con las típicas calaveras que hacían presagiar que la cosa estaba más caliente que tobogán de chapa a las dos de la tarde.
Lo rarófila de la situación, la gracia del cartel y lo que la gente se imaginó en los comentarios hicieron que en un abrir y cerrar de ojos la situación se haya vuelto viral, siendo compartida en un montón de plataformas. Eso sí: nadie sabe cómo terminó la cosa salvo la mujer del “buscado” y él.

