Todo comenzó cerca de las 18:45, hora local, del domingo, cuando en el lugar se estaba llevando a cabo una celebración conocida como Janucá por parte del pueblo judío. Estas dos personas llegaron con armas y explosivos dispuestas a realizar el atentado.
Ni bien empezaron a disparar, la Policía, que estaba custodiando el lugar, entró en acción y logró abatir a uno de ellos. El otro siguió disparando hasta que un civil, quien se refugió entre dos vehículos, logró tomarlo por sorpresa mientras seguía disparando.
En ese momento se le fue encima y lo inmovilizó tomándolo del cuello para luego sacarle el rifle que tenía. Ya sin su arma, intentó huir pero recibió unos balazos que lo dejaron herido en estado crítico.
Informes oficiales hablan de al menos 12 muertos y cerca de 30 heridos más allá que la cifra está sujeta a modificaciones conforme siguen avanzando con las investigaciones. Además, encontraron bombas en un vehículo que fueron desactivadas.

