Esta madrugada, don Quemil, a las 1:45 aproximadamente, se bajó del escenario de la vida y dijo ya ovalema, hasta luego mante los amigos y su enorme corazón de guerrero paraguayo dijo basta y descansó para siempre.
Sus restos van a ser velados en su residencia, ubicada en la calle Guarania 1851 casi Rincón de los Músicos, barrio Santa Cecilia de la ciudad de Fernando de la Mora.

