Dijo que durante años luchó con su peso, con el cansancio, con mirarse al espejo y no reconocerse, con sentirse atrapada en un cuerpo que ya no la representaba.
Muchos días eran pesados, no solo por los kilos de más, sino por lo que eso le hacía sentir por dentro. Pero un día, no dijo qué la motivó, pero Mirta tomó la determinación de iniciar un cambio en su vida.
No fue fácil ni rápido. Tuvo que cambiar su forma de comer, dejar lo que le gustaba, empezar a moverse cuando el cuerpo ya estaba cansado, aguantar el dolor, el sudor y las ganas de rendirse. Hubo días en que quiso tirar la toalla, pero siguió. Siguió por ella, por su salud y por su futuro, dijo en sus redes.
También pasó por una cirugía y después por otra operación para quitar el exceso de piel. Todo fue parte de un proceso duro, valiente y lleno de sacrificio.
“En solo ocho meses logré bajar 65 kilos”, indicó, algo que para muchos parecía imposible. Pero ella lo hizo con fuerza de voluntad y determinación.
Hoy Mirta luce irreconocible. No solo se ve más flaca, sino más joven, más liviana, más segura, con una sonrisa que habla de paz y de orgullo. Y lo más lindo es que no guarda su logro solo para ella, en sus redes anima a otras personas a no rendirse, a luchar contra el sobrepeso, no solo por estética, sino por salud física, mental y por amor propio, según el mensaje a sus miles de seguidores.

