Se juntaron el deber y el amor de madre

Esta mañana, frente al Congreso Nacional, se dio una escena que hizo emocionar a todos. Sonia Ortiz, docente carapegueña, estaba allí reclamando lo que siente justo: una jubilación digna después de tantos años de trabajo y sacrificio. Sin esperarlo, se encontró cara a cara con su hijo, el agente policial Aníbal Alejandro Ortiz Ledezma, quien formaba parte del grupo que custodiaba la manifestación.

| Por Rossana Arrúa
Un policía cumpliendo su deber, y su madre en frente a él, manifestandose. Gentileza

Ahí se cruzaron dos mundos: el corazón de una madre y el deber de un hijo. Sonia corrió hacia él, cruzando junto a su hijo porque él no podía moverse, y lo abrazó fuerte, como solo una mamá sabe hacerlo. En ese abrazo se juntaron el orgullo, el amor y los sentimientos encontrados.

Entre palabras simples, pero cargadas de cariño, se dijeron: “Cuídate mucho, mamá” y “Vos también, hijo”. Fue un instante breve, pero eterno, que recordó a todos que detrás de los uniformes y las protestas hay familias, hay amor y hay una lucha por vivir con dignidad.

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