Doña María, la mamá de la peque, relató el angustiante episodio que le tocó vivir con su hija, en una zona donde el monte está a pocos pasos de la casa, en la compañía Jhugua’i en Escobar.
“Le envié a la casa del vecino a traer queso para hacer tortilla. Ahí detrás de casa nomás queda, pero tiene que pasar por un ka’aguy’i”, contó a Crónica. El simple mandado, en segundos se convirtió en desesperación. “Cuando ya estaba volviendo, escuché el grito de mi hija. Pensé que era una víbora, porque ella le tiene terror”, dijo la mujer refrescando un recuerdo que la hizo temblar.
Cuando llegó al encuentro de la peque, al toque notó que “tenía la cara pálida, estaba muy asustada. Le pregunté qué pasó y me dijo que un señor chiquito, negro y muy feo, con un cigarro en la boca, le estiró del brazo”, relató.
La menor, totalmente shockeada, le contó entre lágrimas lo ocurrido. “Mamá, el señor me dijo ‘vamos conmigo’. Yo me estironeo y salí de él. Me pegó con un palo por mi cola. Grité y corrí. Ese señor feo, que tenía un cigarro en su boca, también corrió”, recordó la niña, según su madre.

