“Me salvé de milagro. El conductor del bus ya era muy viejo, tenía 75 años, recién se había operado de su pierna, tenía platino, no sentía más bien sus piernas. Yo venía en mi carril, no sé qué quiso hacer, me cerró todo el paso, me quedé nomás ya y entré por debajo de su bus. No pude hacer nada, no pude salir de él”, empezó diciendo.
“Yo dije que ya me moría, me entregué nomás cuando entré debajo del bus, me agarró en el medio mismo, me salvó mi zapato de hierro que tenía puesto. Salió de mí y así pude salir de ahí o si no me quedaba abajo”, sostuvo el karai que se dedica a la herrería y, en sus ratos libres, es conductor de plataforma.
“Esta moto es mi herramienta de trabajo, suelo alzar mis herramientas ahí y me voy a trabajar. Ahora quedé inutilizado, nada puedo hacer ahora, mi moto se destruyó totalmente, recién había comprado”, finalizó.

