Don Nelson Pesoa, policía jubilado, hoy se dedica a la producción de leche de burra, un animalito que antiguamente se usaba en mayor medida para la carga.
“Empecé con 4 animales, ahora tengo 30. En una de mis recorridas por el país me habían contado sobre las propiedades de la leche de este noble animal. La verdad que no lo creí hasta que probé”, relató.
“Le llevé a un amigo que padecía diabetes, tomó y después fue a su control médico y su doctor le preguntó qué estaba tomando para controlar la enfermedad. ‘Leche de burra’, le dijo. El doctor se rió a carcajadas, pero el resultado de su estudio demostró que no era broma”, aseguró.
“Ahora estoy ordeñando solo 4 burras, que dan un litro de leche al día, pero tengo otras 10 que están por parir. Un año dura el embarazo de una burra”, explicó.
“El sabor de la leche es mucho mejor que la leche de vaca y para remedio hay que consumir cruda”, afirmó.
“No doy abasto con los pedidos, por todos lados me piden exclusivamente para remedio y a 100 mil el litro está. Creo que soy el único productor de leche de burra en el país. Tienen que buscar en Google las propiedades de la leche de burra y después probar. Para mí es un animal milagro”, finalizó.
“PARECE COCO, ES MUY RICA”
“Hace dos años me dedico a la producción de la leche de burra. Un amigo me trajo del Chaco. Santo remedio es la leche. Es para la diabetes, problemas pulmonares y muchas otras enfermedades”, expresó.
“Muchos se burlan al escuchar hablar de la leche de burra, tiene muchas propiedades y además es muy rica, tiene sabor a coco. De todos lados me llaman para pedirme porque el que se curó de alguna enfermedad ya recomienda”, contó a Crónica.

