La redacción del Diario Crónica quiso ser parte de esta historia y le preguntó todo a la periodista. Liz conoció el paracaidismo en una de esas experiencias que se hacen para sumar una anécdota más para el cuaderno, grande fue la sorpresa en el momento que escribió lo mucho que le gustaba estar en el aire.
“Yo empecé con un ‘salto tandem’,es lo que le recomiendo a todos hacer en algún momento de la vida. Es ese que saltas pegado a un instructor, quien es el que comanda, guía todo y vos no tenés que hacer absolutamente nada, más que disfrutar del cielo, de la vista, de la adrenalina. Entonces yo hice ese salto y me enamoré, a partir de ahí dije que tengo que hacer esto”, relató.
Las sensaciones a lado de Dios, donde el viento choca y no perdona son fuertes, locas, desubicadas y varias, según contó la periodista.
“Cuando se abre la puerta del avión, todo cambia. El viento entra con fuerza y es la señal de que llegó el momento. En la caída libre, que dura entre 45 y 60 segundos, el mundo desaparece. Es adrenalina pura y concentración. Luego cuando abro el paracaídas es cuando comienza la navegación. En ese instante siento una mezcla de paz y emoción, y sí, mi primer grito es: “Gracias Dios”, contó la aventurera.
Chicas en el aire
Muchas personas quieren ser parte de una aventura extrema en los cielos, pero no se animan a correr riesgos. En ese sentido, la paracaidista tiró una frase para todos y selló con un remate purete para las chicas. “Por lo menos una vez en su vida tienen que saltar. El cielo no tiene límites, las mujeres tampoco”, dijo.
Apasionada del paracaidismo
Desde que Liz identificó que más que una aventura, el paracaidismo en realidad es una forma de vida empezó a adentrarse más en este mundo con capacitaciones, encuentros a nivel mundial, conferencias y otros.
Hoy está en Irlanda, conociendo nuevos cielos europeos. De Paraguay para el mundo, así es como se define lo que empezó un día en Tobatí e Ypacaraí, es una pasión que trasciende fronteras ndaje. La periodista Liz Yampey tiene licencia USPA, es decir está en formación profesional bajo la United States Parachute Association.

