La abuelita sobrevivía en la más absoluta precariedad: sin luz, sin agua potable, dormía sobre una madera y ni siquiera tenía una cuchara. Pero la vida le dio una vuelta inesperada cuando el joven motociclista Rodrigo Martínez la encontró en su jeheka en plena siesta bajo el intenso calor.
Rodrigo la llevó en su moto hasta su casa y al ver la realidad en la que vivía la anciana, no dudó en pedir ayuda. La historia se hizo pública y la solidaridad de la gente no tardó en llegar.
Gracias a la ayuda de muchas personas ya comenzaron a levantarse los ladrillos de lo que será su casa digna y ahora también cuentan con luz eléctrica y agua potable.
“Llegaron ayudas de todos lados, incluso de compatriotas que viven en otro país. Ya duerme en una cama confortable que le regalaron y también le donaron una heladera, pero necesitamos más ayuda”, explicó Rodrigo.
El joven contó que el gran sueño de la abuela es tener su casa con ogaguy, un hogar digno donde pueda vivir tranquila. “Le vamos a hacer como ella se merece. La pieza tendrá seis metros y medio de frente y ocho metros de fondo. Mucha gente donó sin identificarse y una joven de Asunción pagó al maestro albañil para que empiece la obra”, relató.
Quienes deseen seguir colaborando para que la casa de ña Rufina se termine, pueden comunicarse con Rodrigo Martínez al (0975) 929-894 o realizar donaciones al alias 1787326. Una vez más, la solidaridad demuestra que cuando la gente se une, es capaz de cambiar la vida de quien más lo necesita.
0 of 2
https://www.cronica.com.py/2026/02/18/video-buscan-ayudar-a-tierna-abuelita-que-vende-limones-para-sobrevivir/



