La fiscala Carina Sánchez explicó a Crónica que intervinieron luego que un papá ventilara lo que su hijo le comentó. “Contó que en ese lugar la mamá le había llevado a escondidas y que no podían salir, ni siquiera ir a la escuela. Ya intervino primeramente la jueza de la Niñez y Adolescencia de Villarrica”, empezó diciendo.
“Tras esa intervención notan ciertas circunstancias que llaman la atención. Las personas tipo se internan ahí. Familias enteras que solo pueden salir cada 6 meses con el permiso del profeta José, que maneja todo”, he’i.
“Ahí mismo nos avisan a nosotros informándonos que las personas trabajan ahí sin cobrar sueldo y construyen casas que se quedan de vuelta en el lugar, para el profeta de la congregación”, añadió.
“Supuestamente son partes de la iglesia católica pero había cuestiones que no son tales, como tener un profeta a cargo de esa congregación”, contó la fiscala.
Además, pasando a un plano más preocupante, dijo que “hay personas que adivinan las enfermedades que tiene la gente y hasta preparan brebajes que usan como medicamento para las personas. Incautamos esos brebajes y lo envíamos a la Dinavisa para determinar qué es lo que están suministrando”.
Tienen ndaje ñemboprofeta que da órdenes
La fiscala Sánchez continuó diciendo. “Estas personas no podían hablar con nadie y cualquier movimiento que quieran hacer tienen que tener la autorización de los encargados. Ellos trabajan ahí para autosustentarse supuestamente, tienen una chacra, construyen su propia vivienda, y en el caso de que se quieran ir definitivamente esa vivienda queda en el predio del refugio”, sostuvo.


