Con ella no se jode, la PMT ñaró aclara: La ley “es para todos por igual”

Suele decirse en la jerga popular que el “paraguayito” es famoso por hacer lo que no debe, o dejar de hacer lo que debería. Uno de los campos donde más se ve esto es en el tránsito, dándoles mucho trabajo a los agentes municipales que tienen el deber de ordenar la vía pública.

| Por Ariamne Roa

Tania Cuba es una PMT de Ciudad del Este que resaltó enormemente no solo por mostrar su ímpetu al poner orden en las calles, sino también por exponer su trabajo en las redes sociales. Para ella, su condición de mujer hace que aparezcan ciertas barreras, pero no por su capacidad, sino por la falta de respeto de los demás.

Aún así, ella contó a Crónica que “conmigo no hay joda, la ley es para todos por igual”. Recordó que, incluso, ya tuvo roces con efectivos de la Policía Nacional, quienes son los más resistentes a usar casco.

“Ya tuve roces con los de la Policía Nacional cuando, por ejemplo, los veo que vienen en contramano. Ahí les digo que la ley es para todos, que gire y ande bien nomás como se debe”, tiró de entrada.

Recordó como anécdota que “el otro día nomás, a un policía uniformado le llamé la atención porque venía sin el casco y me dice… ‘no, me voy acá nomás’; eso no debe ser así. Había como 20 motocicletas y él era el único que no tenía casco. Al reclamarle, ahí todo el mundo se dio cuenta de que la ley es para todos”, le bajó.

Un fenómeno

Para Tania, el conductor paraguayo tiene una mala costumbre y es justamente no respetar las leyes dentro del país, pero apenas pisa suelo extranjero, “es todo un ejemplo”.

“No vamos a tapar el sol con un dedo, hay muchísimas infracciones las cuales aún no podemos sancionar, por ejemplo, la moto no puede circular sin espejo, es algo que no debe ser, pero tampoco estamos multando por eso, multamos más las infracciones que son graves, como los casos de contramano, que los motociclistas anden sin casco, sin documentos, estacionar sobre la vereda, cruzar el paseo central, que son infracciones más graves”, he’i.

“Saben las leyes, pero tienen esa costumbre de upeichante y la tarea que está implementando la PMT de Ciudad del Este ya marca diferencias”, agregó.

Recordó que “a mí me critican en las redes porque supuestamente apretamos demasiado a la gente mboriahu, a gente trabajadora y otras cosas, pero esa misma persona, cuando está ahí, cerca de cruzar la aduana, cruzando Foz, se ponen el cinto, bajan las luces, dejan el celular, el motociclista pone su casco… ¡nambre luego! Entonces me pregunto, ¿por qué el paraguayito no puede ser tan celoso así en su propio país?”

“Todo iba a ser más lindo si ellos respetaban las leyes, porque es una falta de respeto lo que uno está haciendo en su propio país, andar a la bartola, a lo loco y te vas a otro país y respetas todo”, disparó.

Un árabe le dijo: “No quiero hablar contigo”

Tania contó su experiencia con los extranjeros, en especial, con los árabes. “Ya tuve varios percances con personas árabes. Ellos me dicen directamente que ‘no quiero hablar contigo, voy a hablar con él (un compañero)’, por el solo hecho de ser mujer. Porque para ellos, por su religión, una mujer no puede darles órdenes”, señaló.

Resaltó que, como mujer, cuesta un poquito más llevar ese tipo de trabajo, pero que ganas y fuerzas le sobran. “Siendo sincera, vivimos en un país un poquito machista, no quieren respetar mucho a las mujeres. Felizmente yo siempre estoy acompañada de un compañero y, algunas veces, prefieren no escucharme a mí, pero cuando mi compañero les dice ‘hacé esto’, hacen. Vivimos en un país donde tenemos a muchos extranjeros y más allá de los compatriotas, son los extranjeros los que te gritan”, sostuvo.

Es de Otaño, “pero me enamoré de CDE”, he’i

Tania es oriunda de Mayor Otaño, pero rumbeó hacia Ciudad del Este para estudiar. “Vine a Ciudad del Este a estudiar en la Universidad y me quedé aquí, me enamoré de Ciudad del Este”, dijo la que de igual manera es fisioterapeuta, didacta universitaria, reservista naval y cimeforista avei.

Al ser consultada si estaba para seguir creciendo, tiró: “El saber no ocupa lugar, quiero seguir creciendo como profesional y como persona”.

En otro momento, reveló: “Me gusta el fútbol, pero no tengo club. Cuando puedo me voy a jugar, pero el trabajo de PMT ocupa prácticamente todo el tiempo que muchas veces no se puede”.

Contó que cuando le contactó Crónica, ella estaba en una peluquería. “Es que la próxima semana se casa mi hermana y no puedo quedar atrás, me voy a cambiar el color de mi pelo”, dijo, para recordar que fuera del trabajo, también existe una mujer que tiene vida familiar y social.

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