“No es un evento histórico ni algo nunca visto”, dijo de entrada el director de Meteorología, Eduardo Mingo, en conversación con Crónica. Es que como para “suavizar”, recordó que ya pasó algo peor.
“En febrero del 2014 se registraron 220 milímetros de lluvia, mientras que el lunes cayeron 210 milímetros. Estuvimos a solo 10 milímetros de aquella marca histórica para la Capital”, explicó.
Mingo también recordó que estos fenómenos tienen antecedentes. “En 1964, en un solo día de marzo, se habían registrado 136 milímetros. Ese valor era histórico para el mes, pero esto no es totalmente extraño, puede volver a suceder”, he’i
El especialista detalló que el sarambi fue por “un sistema meteorológico complejo”, impulsado por el conocido fenómeno del poniente.
“El famoso poniente no miente, cruza la cordillera, encuentra condiciones favorables y genera nubes de tormenta”, señaló. Además, aclaró que estas lluvias no guardan relación directa con el fenómeno de El Niño, aunque ya avisó que “podrían repetirse con la misma intensidad o incluso más fuerte”, dijo a Crónica.
“Se esperan más lluvias en estos días, aunque no con la misma intensidad. Para el sábado a la noche sí podríamos tener precipitaciones de gran intensidad en casi todo el país”, adelantó.
“La naturaleza ya nos está pasando factura”
Mingo destacó que este tipo de lluvias es algo típico de la temporada. “En verano puede llover intensamente en una zona y en otra no. Eso es completamente normal”, explicó.
En cuanto al clima, he’i que con la llegada del otoño habrá variaciones: “Es una de cal y otra de arena. Bajan un poco las temperaturas, pero las máximas seguirán por encima de los 30 grados”. Incluso mencionó una posible incursión de aire frío antes de fin de mes, aunque todavía no es segura.
Finalmente, fue tajante con algo que va más allá del pronóstico. “Antes, para Semana Santa, el clima era más templado, hoy sigue haciendo calor. Eso responde al calentamiento global, un impacto generado por el hombre. La naturaleza ya nos está pasando factura y se siente”, concluyó.

