Según el especialista en empleo Enrique López Arce, muchos oficios fueron quedando atrás con el paso del tiempo. “Antes el zapatero era infaltable en cada barrio, hoy ya casi no quedan, porque sale más barato comprar un calzado nuevo que arreglar. El ingreso masivo de calzados casi desechables y a muy bajo costo hicieron que el trabajo del zapatero se vaya extinguiendo”, explicó.
Lo mismo pasó con los porteros, reemplazados por cámaras e intercomunicadores, y con los fotógrafos de eventos.
“Ahora cada uno saca su propia foto con el celular, antes existían los álbumes en donde se guardaban las fotos de cumpleaños, bautismos y acontecimientos especiales, ahora todo queda guardado en el celular”, señaló.
“También desaparecieron los operadores de datos, reemplazados por códigos de barra, antes los que cargaban los datos en las computadoras eran los profesionales más solicitados”, contó.

