Enrique Fabián (28), luego de recibir el enorme tajazo, agarró su moto y manejó como pudo, chorreando sangre, hasta el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero.
Apenas pisó urgencias, perdió el conocimiento por el terrible sangrado que estaba sufriendo.
El arriero entró corriendo y gritando que le metieron machete hovaitépe, dejando rastros de sangre por todo el pasillo. Según los uniformados de la Comisaría 1ª, el fulano tiene un currículum de aquellos, con antecedentes por robo agravado en los años 2021 y 2025.
El hachazo fue tan certero que casi le vuela media cara, con desprendimiento de piel incluido, por lo que entró directo al quirófano para una sutura de aquellas.
El guarará habría ocurrido en la zona del barrio Jardín Aurora, cerca de una fábrica de jeringas. Aunque Enrique dice que le quisieron asaltar, la Poli no traga del todo el tema y sospecha de un posible ajuste de cuentas.
Ahora el herido quedó bajo observación médica, mientras los investigadores esperan que despierte para que suelte la lengua y cuente quién fue el que le dejó la “marca del zorro” en la cara.

