Dice que Dios le habla y ella cura con oraciones

Entre lo visible y lo invisible hay historias que desafían toda lógica y se aferran únicamente a la fe. La de doña Estelvina Martínez es una de ellas. Con 70 años de vida y una conexión espiritual que asegura haber cultivado durante décadas, sostiene que no está sola, dice escuchar, sentir y recibir mensajes del mundo divino, donde la oración se convierte en el canal principal entre el cielo y la tierra.

| Por Ariamne Roa

A diario su casa se llena de personas que llegan cargadas de problemas, buscando respuestas que la ciencia no les dio. Y es ahí, en medio del silencio, los rezos y las revelaciones, donde, según ella, la Vírgen y los santos se manifiestan para advertir, guiar y sanar.

“Nací con un don especial, pero no quería aceptar. Siempre veía cosas que iban a pasar, pero no entendía por qué. Un día me animé a prestar atención a esas señales y empecé a curar a la gente”, contó a Crónica doña Estelvina.

“Dios me indica cómo curar a la gente. Solo se tiene que tener fe. Hay gente que no cree y llega junto a mí ya a última hora, y ahí ya no se puede hacer nada”, indicó.

“Todo se puede curar, enfermedades del cuerpo, de la mente y hasta gente endemoniada, con Dios que siempre me guía”, expresó.

“En sueños Dios me dice los remedios. Así curé a una persona de lupus. Solo el que no tiene fe no se cura. La oración y los remedios naturales son la mejor medicina. La gente no cree, y es porque no reza”, contó.

“Se rieron mucho de mí cuando avisé nueve meses antes que iba a llegar una pandemia. Dios me avisó y yo conté, pero la gente se rió de mí”, dijo

GUERRA ESPIRITUAL: Lucha contra el demonio haciendo las liberaciones

“Hago liberaciones y limpiezas, porque lo que más hay hoy en día son casos de personas que son poseídas por el mal y no precisamente porque se metan en esas cosas. Hay demasiada envidia y la gente busca perjudicar a su prójimo. Para eso me ayuda San Miguel Arcángel, porque él venció al maligno”, explicó.

“Las enfermedades corporales que más curo con oración son el ojeo, mal de ojo y dolores de estómago. Eso les pasa a las criaturas muy pequeñas, porque tienen baja su energía y absorben la envidia de otras personas. El kambyrujere, en cambio, puede curar el doctor”, señaló.

“Hay que rezar mucho, hay que tener fe en Dios. Es la única protección que tenemos contra todo mal, y hoy en día la maldad es lo que más hay”, finalizó.

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