La también es paramédica, dijo que tuicha voi le extrañó tal determinación y ahora no le queda de otra que buscar laburo. “Ahora soy capaz de pedirle al Presidente un trabajo; no quiero casa, auto, ni nada, solo un trabajo fijo para que yo pueda estudiar y estar con mi hija dándole el pan de cada día”.
Marta no sabe los motivos de su despido, pues nadie le dijo nada, simplemente le dieron un chauchescu con pago y todo. “Me desvincularon de la nada. Yo creo que fue por todo lo que pasó con el tema de la mamá de Santiago Peña, porque se viralizó todo. Yo digo que se les habrá retado a ellos (a los jefes), porque había mucha fama, tratándose de un condominio privado”, le bajó.
Dijo haber pillado un cambio de actitud por parte de sus jefes y de un día para otro, un cambio drástico voi. “Todo era felicidad hasta que la semana pasada me empezaron a cambiar mi horario, no sé si era para hacerme renunciar o qué, pero yo les dije a ellos, que si me quieren echar, porque no me pagan nomás y listo, porque ya era obvio las cosas que hacían por mí”, le bajó.
Dijo que sentía como si estuviera viviendo una especie de bullying o algo así, “era muy notorio que me hacían a propósito las cosas que me hacían”, indicó.
Para ella está claro que nada tiene que ver en el asunto, el Presidente y su señora madre, a quien había salvado, ya que recordó que “la señora me escribió el otro día, diciéndome que soy su Ángel y me agradecía haber estado en ese lugar, en ese momento, porque en aquella oportunidad, ella estaba choqueada y sin poder hablar. Me envió unos bombones para mi hija”, he’i.
Respecto a lo que se viene ahora, subrayó con fuerza que “no soy ninguna persona inútil, tengo mi extra que es paramédico y por el momento de eso me voy a preocupar para trabajar. Estoy aprovechando la beca que me dieron, estoy estudiando, me voy a clases”.

