"Más que naranjil, vendemos nostalgias", he´i doña Susan

Si realmente existe algo que define con todas sus letras lo que fue la época de escuela y colegio de aquellos que hoy son parte del “grupo de riesgo”, no hay nada mejor que el naranjil, aquella bebida nacional, refrescante y artesanal cuyos aspectos se basan exclusivamente en sus tres sabores tradicionales, como la naranja, la piña y el pomelo.

| Por Gerardo Benitez Monges
El naranjil sigue siendo la bebida preferida para muchos eventos; además genera muchas nostalgias.

Hoy día existen pocos quienes se dedican a elaborar esta sabrosa bebida refrescante que, más allá de todo, para quienes tienen 30 años o más, significa un enorme motivo para recordar épocas pasadas de niñez y juventud.

Susan Moreno es una de las pocas personas que se dedican a la producción de naranjil y es un negocio que lo abraza en familia. Para ella, “más que naranjil, vendemos nostalgias” y cuenta que eso se debe a que la gente, al solo mirarla, sentirla o degustarla, se emociona hasta con lágrimas en los ojos.

“El naranjil es una mezcla de sentimientos encontrados, un lindo recuerdo, un festejo de cumpleaños y mucho más, todo de la mano del naranjil”, dijo Susan a Crónica, resaltando que siempre tropieza con anécdotas de sus clientes, que origina el refrescante líquido saborizado.

“Recuerdo un día que un cliente de edad con lágrimas en los ojos me dijo: ‘Ma’ẽna, mi mamá me festejaba mi cumple con naranjil. Basado en esos sentimientos, añoranzas y recuerdos, que enfoqué mi eslogan en ‘más que Naranjil, vendemos nostalgia’, porque realmente es así”, indicó la emprendedora.

Susan Moreno, fabricante de naranjil

En la producción se mantienen los sabores de naranja, piña y pomelo, pero que ante eventuales pedidos, también se fabrica de uva y frutilla.

La señora Moreno es de Mariano Roque Alonso y contó que a raíz del desempleo se puso a analizar alternativas para emprender un trabajo en familia.

“Fue así que nos organizamos para ser uno de los fabricantes de naranjil”, le bajó.

"Dios es bueno y sin él, esto no sería posible"

“Hace cuatro años que nos encargamos de que esta bebida tan noble y refrescante llegue a cada hogar; de la venta no me puedo quejar, como siempre digo: Dios es bueno y sin él esto no sería posible. Siempre que confíes en Él, grandes cosas aparecerán; así que todo esto se lo debo a Dios. Es así que con todo el corazón abracé a este emprendimiento y me hace muy feliz vender este producto que estoy convencida, cada uno de los paraguayos también abraza”, destacó Susan Moreno.

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