El hecho había ocurrido en el barrio San Rafael, de Mariano Roque Alonso. El presunto autor, Alejandro Daniel, ahora de 26 años, se había dado a la fuga luego del ataque.
El Ministerio Público lo había imputado por homicidio doloso y emitido una orden de captura internacional en su contra. El caso había causado aún mayor conmoción al recordarse un antecedente ocurrido diez años atrás, cuando el joven habría matado a varios gatitos y se comió sus cabezas, afirmando que había hecho un pacto con el diablo.
En ese entonces, incluso se autodenominaba el “hijo de Lucifer” y era conocido por trepar los techos de las viviendas.
Finalmente, el pasado lunes 6, el hombre cayó en las manos de la poli rapai en la costa norte de Río Grande do Sul, ya que hasta la Interpol estaba tras suyo.
Según medios rapai, el Batallón 42 de la Policía Militar (BPM) fue alertada de un reporte de daños a la propiedad y amenazas cuando se acercaron al paraguayo. Tras consultar las bases de datos confirmaron que se trataba del “hijo de Lucifer” y ni Satanás pudo evitar que sea arrestado.

