Se reinventó en pandemia y hoy fabrica casas rodantes

Con esfuerzo, ingenio y la valentía de reinventarse en los momentos más difíciles, hay historias que nacen en el trabajo silencioso y terminan convirtiéndose en verdaderos ejemplos de superación. La de Ramón Duarte es una de ellas.

| Por Ariamne Roa

“En el 2020 me independicé, hice un préstamo grande y dos semanas después vino la pandemia. El mundo se me vino abajo”, empezó contando a Crónica, quien estudió periodismo pero terminó como herrero.

“Monchi”, como lo conocen, he’i que “me dedico a la metalúrgica y, como en cada barrio siempre hay una herrería convencional, quise salir un poco del molde e innovar. Empecé fabricando minicamper, pensada especialmente para parejas: cuenta con cama, aire acondicionado y un pequeño mueble de cocina, ideal para ir de camping o de luna de miel”, contó.

Recordó que incluso antes de terminar la primera ya apareció un interesado y eso lo animó a seguir. “Desde entonces no paré y comenzaron a llegar los pedidos”, he’i.

Contó que “luego empezaron a pedirme casas rodantes, que son diferentes a una motorhome. Es un trabajo que lleva tiempo, entre uno y dos meses, porque cuidamos cada detalle. Cuento con certificación para realizar estos trabajos, ya que van sobre un chasis y pueden ser remolcadas por un vehículo. Además, tengo el código de fabricación en el país”, explicó.

Asimismo, detalló que “una minicamper ronda los 35 millones de guaraníes y una casa rodante unos 60 millones. Para muchos puede parecer un lujo, pero para otros es una forma de vida, ya que incluso hay personas que viven en ellas y no solo las usan para viajar. Incluye cama, cocina con muebles, baño, freezer, tanque de agua y tanque de residuos”.

“El tamaño estándar es de 6 metros de largo por 2,20 de ancho, y pueden ser remolcadas por vehículos desde 1.500 cilindradas, gracias a los materiales livianos que utilizamos”, omombe’u.

Por otro lado, comentó que “actualmente en Paraguay este rubro está en auge y cada vez gusta más. Incluso me tocó fabricar una casa rodante personalizada que me llevó tres meses terminar por sus dimensiones. Mucha gente consulta por financiamiento, pero todavía no tengo la capacidad para ofrecerlo”, dijo.

Además, agregó que “todas las estructuras van montadas sobre un chasis; la base es de hierro y utilizo materiales termoacústicos, lo que permite un buen aislamiento del ruido y mantiene el confort sin perder ligereza”.

“También la cantidad de camas depende de lo que el cliente necesite. Por ejemplo, las camas son rebatibles, lo que ayuda a aprovechar mejor el espacio durante el día”, contó.

La idea nació mirando videos en las redes he’i

En otro momento, recordó que para zafar la situación empezó haciendo paragolpes, tiratrailers y portaequipajes para todo tipo de vehículos. “Cuando llegó la pandemia, pensé que no iba a salir adelante, pero me reinventé. Fue entonces cuando entré en este rubro y, gracias a Dios, hoy me va bastante bien”,he’i.

Finalmente, expresó que “todo nació cuando estaba ‘tekorei’, mirando videos. Vi una página de rally donde todos tenían su camping. Ahí se me prendió la lamparita. Así empecé con la minicamper, que hoy es lo que más sale. Además, entrego cada unidad con chapa, habilitación y cédula verde, incluso para poder salir al exterior”, concluyó Ramón Duarte, quien se animó a salir de lo tradicional para apostar por la innovación y que hoy encuentra en su oficio no solo un sustento, sino también una pasión que avanza sobre ruedas.

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