Luego del sarambi ocurrido en el clásico del fútbol paraguayo entre Olimpia y Cerro Porteño, varios hinchas dieron sus sensaciones por los hechos de violencia vividos entre miembros de la barra brava del Ciclón y los efectivos policiales que resguardaban el espectáculo.
Uno de ellos fue Ángel, fanático hincha azulgrana, quien no se pierde un solo partido de su querido club. El mismo, quien es oriundo de Mariano Roque Alonso, manifestó a Crónica que “fue todo un tema, sarambi oiko, no sé ni por dónde empezar. Algunos decían que empezaron los policías, otros decían que fue la barra”.
Ángel añadió que, cuando todo se descontroló, los cascos azules ya extremaron recursos y empezaron “a disparar a quemarropas y tiraban gases lacrimógenos. Ahí empezó el quilombo. Apenas pasó eso yo me aparté; me fui a una esquinita hacia plateas y cuando avisaron que se suspendió el partido, salí de una del estadio. Temí por mi integridad física”.
Añadió que “mucha gente no se quería ir porque sabía que iba a ser quilombo. Cuando Olimpia es local en el clásico, siempre es así. Ya vieron todo lo que pasó. Mujeres heridas, niños llorando, lastimosamente terminó muy mal todo. Nosotros fuimos con el fin de disfrutar de un partido de fútbol y al final corrí por mi vida porque quién sabe qué podría haber pasado”.


