En las paredes de la ciudad, donde muchos solo ven concreto y abandono, otros encuentran un lienzo abierto para expresar sus cualidades. Entre trazos rápidos, colores intensos y firmas que cuentan historias, el graffiti se ha convertido en una forma de expresión que desafía los límites entre el arte y lo que para muchos es la ilegalidad.
En ese cruce de situaciones se mueve Marcos Rivas, un artista urbano que contó a Crónica sobre sus obras. Recordando sus inicios, señaló que “desde muy pequeño pasaba garabateando los cuadernos que encontraba en la casa, inclusive los diseños de mi abuela que era confeccionista de alta moda; las hojas blancas que le quedaban, hacía mis dibujos animados favoritos, como Batman, Superman, todo lo que los chicos de los 80 y 90 consumíamos”.

“Y una cosa me llevó a la otra, ya que luego pasé a pintar mis murales en mi propia habitación con el apoyo familiar y de ahí pasamos a habitaciones de otras casas, siempre con la premisa de decorar, de disfrutar el proceso creativo, pero el graffiti conecté en el 95, 96 mediante unas revistas que me regalaron y quedé fascinadísimo”, agregó.
Al ser consultado sobre qué busca transmitir con sus obras, indicó: “Más que nada esa expresión de color y formas y sobre todo el nombre que teníamos antes del grupo de chicos artistas, que fue cambiando a lo largo del tiempo, a medida que entraba y salía algún integrante. Fue una forma de decir ‘sí, en Paraguay hay hip hop, hay cultura’, para toda persona o gente que venía del exterior”.
Sus primeras piezas, en Villa Aurelia
Contó que sus primeras piezas fueron en el barrio Villa Aurelia de Asunción. “Ahí fueron los lugares de mucha práctica, con los murales abandonados digamos o espacios públicos dañados. Y así fuimos descubriendo el graffiti mediante las firmas y los diseños de otros artistas urbanos”, le bajó el artista que tomó como firma “diestro”, que es sinónimo de “hábil y sagaz”.
"No estoy a favor del vandalismo"
En cuanto a la legalidad o no del caso, sostuvo que “en mi caso siempre jugué por el lado del respeto, no estoy muy a favor del vandalismo. Pero como se sabe, como en todas las áreas, existe el lado bueno y el malo; en el fútbol y en la política por citar algunos, en el graffiti existe lo mismo, pero yo siempre apelé a las cosas positivas”.
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