El horario no era el habitual, especialmente en los últimos tiempos. Pero la fresca mañana dominguera convocaba a Olimpia y Ameliano a un partido que podía ser definir el título. No era un juego más y que se iba a vivir con un oído puesto a lo que pasaba en el Arsernio Erico.
Los franjeados ya estaban preparados para el festejo, pero no podían cantar victoria antes de amanecer porque tenían enfrente a la sombra negra de los últimos tiempos. Y si bien el aspirante al título tomó las riendas del juego, en el menos descuido, un contragolpe de Ame resultó mortal, con la excelente definición del siempre infalible Elvio Vera, especialmente contra la “O”.
Y todos los fantasmas le volvieron a los de “Vitamina”, que si bien seguían con superioridad en el campo de juego, todos sus intentos se diluían en la entrada del área rival.
En el complemento, con el ingreso de Franco y Silva, Olimpia se volcó con mayor fuerza hacia adelante, mientras el adversario iba perdiendo potencia defensiva y fue cediendo. Y los eternos centrazos rindió sus frutos cuando Miguel Martínez cometió una infracción en su área contra Mateo Gamarra y de penal, el inacabable Alejandro Silva, emparejó el marcador.
olimpia

El 1 a 1 ya fue inalterable y con la derrota del azulgrana, al pitazo final siguieron los festejos franjeados por la 48. Es que si bien al término del certamen podrían quedar igualados en puntos, las dos victorias en el clásico ya le aseguró al franjeado el cetro del Apertura.


