A sus 13 años, Fabri enfrenta la vida con valentía tras la pérdida de su mamá, pero no deja de soñar, quiere ser periodista y ya demuestra que tiene talento de sobra.
La vida le golpeó temprano a Fabri, pero no le quitó los sueños. Con solo 13 años perdió a su mamá el año pasado. Aún así, sigue adelante con el apoyo de sus hermanos mayores y una tía que hace hasta lo imposible para que no les falte nada. El peque no baja los brazos y sueña en grande.“Mi sueño es ser un gran periodista y tener mi propio programa de televisión y radio, me gustaría ser presentador de noticiero”, contó a Crónica, con esa chispa que emociona.Y no es cualquier sueño, tiene su referente bien clarito, “le admiro mucho a Chiche Corte, me gusta porque sabe hablar y habla muy fluidamente y por la forma que se expresa, además él empezó desde nene también”, he’i.Su tía, Marcela Lugo, cuenta con orgullo que desde muy chiquito “él tenía mucha fluidez para hablar, era muy ñe’ẽngatu y siempre dijo que quería ser periodista, incluso pedía de regalo una radio y un micrófono”.Y si hay cámaras cerca, Fabri no pierde tiempo: “Vivimos cerca del Mercado N°5 y cuando van a hacer notas ahí de algún canal, él ya se acerca, pide el micrófono y se pone a hacer entrevistas. Muchos se quedan sorprendidos por su forma fluida de hablar”, contó.En la escuela también se destaca. “Está en el quinto grado y es muy buen alumno. En su cabeza solo está terminar el colegio, trabajar y poder estudiar para recibirse de periodista”, contó su tía. “Cuando el sueño es fuerte, ni el dolor te detiene y Fabri es prueba viva de eso, ya se considera un miniperiodista”, dijo emocionada la doña.

