Un lamentable caso de bullying ocurrió en una institución educativa de Ñemby, en donde un joven de 16 años fue la víctima de una brutal agresión por parte de su compañero de grado. El agredido además es una persona que tiene la madurez mental de un niño entre 7 a 10 años de edad.
Según la mamá del menor, María Rosalba, su hijo venía siendo agredido sistemáticamente desde el inicio del año lectivo por parte de sus compañeros.
Contó que las agresiones comenzaron con burlas por su forma de caminar y términos peyorativos sobre su orientación sexual. Luego, escalaron hasta una golpiza que fue grabada por otros estudiantes.
Según la mamá, la directora de la institución, identificada como María Di Masiel, intentó minimizar el hecho y le explicó a ella que se trataba de un “simple juego con una botellita y papas fritas”, ocultando la gravedad de las lesiones.
La información fue confirmada en el programa “La Pelu” de La Tribu 650 AM. La mamá constató que su hijo, al llegar a su casa, tenía la nariz desviada y la boca rota, lo que motivó a la realización de un diagnóstico médico y la denuncia ante la Fiscalía.
Por su parte, la directora le sugirió a la mamá cambiar de colegio a su hijo “ya que no era lugar para él”.

